Chudik

Nunca estuvo destinado a ser perfecto. Nacido bajo los golpes del martillo, formado a ojo y con instinto, soportó infinitas remodelaciones, soldaduras, baños de ácido y pruebas, hasta que finalmente fue fundido de nuevo en un lingote sin rasgos.
Durante largas horas observó mi trabajo, quizás incluso con envidia. Todo lo que salía de mis manos estaba medido, cortado y pulido con más precisión de la que él jamás tuvo. Con el tiempo pareció aceptar su propia imperfección y reflexionó en silencio sobre el sentido de su existencia y su inevitable fin.
Sin embargo, su imagen resultó ser necesaria. Y aunque jamás lo sabrá, logró hacer el mundo un poco más cálido. Su sucesor parte ahora a alegrar a su nueva dueña.

plata

Regalado

26 oct 2025

Chudik