Unos días después del festival, el tiempo pasado allí ya se siente como algo lejano. Las impresiones y las imágenes se desvanecen, la rutina familiar retoma su ritmo ordinario. Solo unas pocas cosas permanecen como recordatorio del evento pasado. Sigo volviendo a las fotografías, a los folletos llenos del trabajo de los artesanos, y ciertos momentos especialmente vívidos afloran en la memoria. Sin embargo, la impresión más poderosa - la que no me da reposo - no está ligada a ninguna imagen visual, sino a una única experiencia táctil: el más ordinario de los apretones de manos.Su pequeña y delicada mano estaba demasiado fría, y sin embargo no dio ninguna señal de que tuviera frío. Del mismo modo que una persona puede parecer feliz sin serlo verdaderamente.¿Cuándo fue la última vez que intentaste comprender si alguien era feliz? ¿Cómo ayudas a otro a sentir alegría en el transcurso de un día ordinario, o el placer silencioso de despertar por la mañana?Mirando hacia atrás los eventos pasados que se entretejen en el extraño e intrincado patrón de la realidad, me parece que este momento se convirtió en un nudo importante en mi vida.Que este nudo permanezca aquí. El tiempo revelará qué caminos abre.